Publicamos por etapas y cada etapa deja algo utilizable. No es un calendario cerrado: es el orden que seguimos para que un tema como la subida del nivel del mar en Kaohsiung o los ciclos de siembra en Chianan llegue con datos revisados y no con titulares sueltos.
Cada serie de mareógrafos, reanálisis o registro agrícola aparece con su fuente, su periodo y sus correcciones. Si un dato viene de un modelo y no de una medición, lo verás señalado antes de leer la conclusión.
Las proyecciones sobre frecuencia de tifones o rendimiento del arroz van en un apartado propio. Así puedes citar lo observado sin arrastrar supuestos que todavía están en discusión dentro de la comunidad científica.
Keelung, Taichung y Kaohsiung no se comportan igual: el hundimiento del terreno, la tectónica local y la exposición al oleaje cambian el resultado. Organizamos el material por zona para que compares lo comparable.
Los gráficos conceptuales se publican con su explicación de ejes, unidades y rango temporal. Docentes y periodistas pueden adaptarlos citando la fuente original que aparece junto a cada figura.
Alternamos análisis largos con notas breves de seguimiento. Cuando una revisión retrasa un texto, lo indicamos en la propia ficha en lugar de publicar una versión provisional sin advertirlo.
Si una fuente actualiza sus datos, anotamos la fecha del cambio y qué se modificó. El historial queda en la página para que puedas rastrear por qué una cifra difiere de la que leíste meses atrás.
Puedes ver cómo aplicamos este orden en los análisis ya publicados o revisar el enfoque editorial completo en nuestras líneas de trabajo y en la presentación del equipo.
Cada informe que publicamos sigue el mismo recorrido. No es un trámite: es la forma de separar lo que está medido de lo que todavía es una hipótesis razonable.
Recibimos la consulta y acotamos la pregunta: ¿tifones, nivel del mar, agricultura o adaptación urbana? Sin un foco claro, cualquier serie de datos acaba mezclando escalas y regiones que no son comparables.
Consultamos reanálisis, mareógrafos, altimetría satelital y registros agronómicos. Anotamos la ventana temporal de cada fuente y sus sesgos conocidos antes de cruzarlos.
Marcamos explícitamente qué cifras provienen de medición directa y qué proyecciones dependen de escenarios. Es el paso donde más consultas se reformulan, y conviene que así sea.
El texto se escribe en formato divulgativo, con notas metodológicas al pie. Los gráficos son esquemas explicativos, no simulaciones: sirven para ordenar la lectura, no para sustituir la fuente original.
Antes de publicar, revisamos que ninguna afirmación quede sin respaldo y que las incertidumbres aparezcan en el propio texto. Si un dato no se puede verificar, se indica como tal en lugar de omitirse.
Puedes ver el detalle metodológico en nuestras capacidades de análisis o revisar el punto de partida en quiénes somos.
Si necesitas aclarar una cifra, pedir una fuente concreta o señalar un error en una ficha, escríbenos. Respondemos por orden de llegada y priorizamos las consultas que citan el artículo o el dato en cuestión.
Vía preferente para dudas sobre metodología, series de datos o solicitudes de fuentes recomendadas.
Lunes a viernes, en horario de oficina en Madrid. Fuera de ese tramo, deja un mensaje y te devolvemos la llamada.
Para envíos de documentación impresa o correspondencia institucional relacionada con el proyecto.
Camino Daniel, 220, 81º E, 08307, Villa Briones del Pozo
Antes de escribir, consulta las preguntas frecuentes: muchas dudas sobre el alcance de los datos, la distinción entre observación e hipótesis y el uso de gráficos conceptuales ya están resueltas allí.