Por qué las familias confían en Clima Taiwán
No publicamos titulares alarmantes ni proyecciones sin respaldo. Cada afirmación va acompañada de su fuente, su margen de error y una nota clara sobre si es dato observado, reconstrucción histórica o hipótesis de trabajo. Si algo no se puede verificar, lo decimos.
Separación explícita entre dato e hipótesis
En cada gráfico y ficha indicamos si la cifra proviene de un mareógrafo, de altimetría satelital o de un modelo. Las proyecciones a futuro se marcan como escenarios, nunca como hechos consumados.
Fuentes citadas y trazables
Trabajamos con series de Keelung, Taichung y Kaohsiung, reanálisis del Pacífico occidental y literatura agronómica sobre la llanura de Chianan. Cada referencia incluye año, institución y enlace al documento original.
Lenguaje que se puede leer en familia
Explicamos tifones, subida del nivel del mar y adaptación agrícola sin jerga innecesaria. Los términos técnicos van definidos la primera vez que aparecen, para que un estudiante de secundaria y un adulto curioso lean lo mismo sin perderse.
Sin cifras inventadas ni titulares forzados
Cuando un registro tiene vacíos o cambios de metodología, lo señalamos en el propio texto. Preferimos decir "no hay consenso" antes que rellenar el hueco con una cifra llamativa.
Enfoque regional, no genérico
Nos centramos en Taiwán y Asia Oriental porque es donde tenemos datos y contexto. No extrapolamos conclusiones de otras cuencas sin advertir las diferencias de instrumentación y de régimen climático.
Revisión antes de publicar
Cada artículo pasa por una lectura cruzada que comprueba cifras, unidades y fechas. Si detectamos un error después, lo corregimos y dejamos constancia de la corrección en la propia página.