Climate Change Taiwan no nació de una idea abstracta, sino de una incomodidad concreta: en Madrid se hablaba mucho del clima asiático sin citar nunca las fuentes que lo sostenían. Esta es la secuencia de decisiones que nos trajo hasta la plataforma actual.
Etapa 01
Cuaderno de campo
Empezamos recopilando notas sueltas sobre tifones y mareógrafos taiwaneses en un cuaderno compartido. Sin web, sin estructura: solo referencias cruzadas entre informes del CWA y artículos revisados. La primera decisión firme fue separar cada afirmación en dos columnas, dato observado e hipótesis.
Etapa 02
Primer equipo editorial
Se incorporaron dos personas con formación en ciencias ambientales y una editora. Acordamos una regla interna: ninguna cifra entra sin instrumento, periodo y margen de error. Esa regla sigue vigente y explica por qué muchos artículos incluyen notas metodológicas largas.
Etapa 03
Secciones estables
La estructura actual de Ciencia, Impactos, Adaptación, Datos y Recursos surgió al comprobar que los lectores llegaban buscando cosas muy distintas: unos querían la serie histórica, otros el caso del arroz en Chianan. Separar esos recorridos redujo las consultas repetidas y ordenó el archivo.
Etapa 04
Revisión externa
Invitamos a investigadores de universidades taiwanesas a leer borradores antes de publicarlos. No firman los textos ni comparten autoría, pero sus comentarios han corregido interpretaciones apresuradas sobre tendencias de intensidad ciclónica y sobre correcciones isostáticas en mareógrafos.
Etapa 05
Sede en Méndez Álvaro
Trasladamos la redacción a la Calle de Méndez Álvaro 20, en Madrid. Desde allí coordinamos las traducciones, la revisión de fuentes en chino mandarín y los gráficos conceptuales. La distancia con Taiwán obliga a trabajar con series ya publicadas y a ser explícitos sobre lo que no podemos verificar en campo.
Etapa 06
Archivo abierto
Publicamos por primera vez el listado completo de fuentes recomendadas junto a cada análisis, incluidas las que contradicen nuestras conclusiones. También añadimos las páginas de privacidad y términos para dejar claro qué datos guardamos y qué no. El resultado no es un medio cerrado, sino un archivo que se puede auditar.
Climate Change Taiwan no nació de un plan cerrado, sino de una acumulación de dudas concretas sobre cómo se comunican los datos climáticos en Asia Oriental. Estas son las etapas que han marcado el proyecto desde su origen en Madrid.
2019
Un grupo reducido empieza a comparar informes del IPCC con series locales de tifones y mareógrafos taiwaneses. La conclusión inicial es incómoda: buena parte del material divulgativo mezcla tendencias globales con observaciones costeras sin aclarar la diferencia.
2021
Se fija una regla interna: cada texto debe separar lo medido, lo modelado y lo hipotético. Esa decisión condiciona el formato de las fichas, el uso de notas metodológicas y la manera de citar fuentes recomendadas.
2022
El equipo se establece en la Calle de Méndez Álvaro 20 y empieza a trabajar con colaboradores en Taipéi y Kaohsiung. La distancia obliga a documentar cada decisión por escrito y a revisar traducciones entre chino, inglés y español.
2023
Se publican gráficos conceptuales sobre nivel del mar en Keelung, Taichung y Kaohsiung, junto a notas sobre correcciones tectónicas y hundimiento del terreno. Los comentarios recibidos obligan a reescribir dos fichas y a añadir advertencias sobre resolución espacial.
2024
Varias visitas a arrozales y estaciones experimentales permiten contrastar proyecciones con observaciones agrónomas. Se documentan calendarios de siembra ajustados y se descartan dos hipótesis iniciales sobre variedades tolerantes al calor.
2025
El sitio reúne ciencia, impactos, adaptación, datos y recursos en un mismo archivo revisable. La prioridad ya no es ampliar temas, sino mantener trazabilidad: qué fuente sostiene cada afirmación y qué queda explícitamente como hipótesis abierta.
Identidad del proyecto
Climate Change Taiwan nació como un cuaderno de trabajo compartido entre investigadores y editores que siguen de cerca lo que ocurre en el Pacífico occidental. No somos una agencia ni una consultora: publicamos análisis, revisamos fuentes y explicamos con calma qué se sabe, qué se intuye y qué todavía no puede afirmarse sobre tifones, nivel del mar, agricultura y adaptación de ciudades costeras.
Trabajamos para lectores que necesitan contexto antes que titulares: docentes, estudiantes de posgrado, periodistas especializados, técnicos municipales y cualquier persona que quiera entender cómo se construye un dato climático en Asia Oriental.
Aulas universitarias, redacciones que cubren clima, equipos técnicos de municipios costeros y lectores curiosos que quieren seguir el hilo sin atajos.
No publicamos predicciones cerradas ni titulares alarmistas. Cuando un dato es preliminar, lo decimos; cuando una hipótesis está en debate, la nombramos como tal.
Editamos desde Madrid y mantenemos contacto con colaboradores en Taipéi y Kaohsiung para contrastar registros locales antes de publicar.